En la Comisión de Digesto del Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán comenzamos una nueva etapa de trabajo legislativo destinada a revisar, ordenar y depurar el cuerpo normativo municipal. Se trata de una tarea de fondo, orientada a mejorar la calidad normativa, garantizar seguridad jurídica y facilitar el acceso ciudadano a las ordenanzas que rigen la vida en la ciudad.
En esta nueva etapa, el trabajo de la comisión que presido abordará un universo de más de 5.400 ordenanzas dictadas desde 1983, con el retorno de la democracia, y otras 984 correspondientes al período 1976–1983, cuando el régimen de facto reinició la numeración del Digesto local.
Considero que el funcionamiento democrático también depende de tener un marco normativo claro, accesible y actualizado. No se puede gobernar con ordenanzas enredadas, superpuestas o que ya no reflejan la realidad. Por eso asumimos la responsabilidad de revisar todo el cuerpo normativo con criterios técnicos e institucionales.
La Comisión trabaja dividida en cinco grupos temáticos, cada uno coordinado por un concejal, con el acompañamiento del equipo legislativo del Concejo y la posibilidad de integrar referentes del Departamento Ejecutivo. Cada grupo se encargará de revisar las ordenanzas según su temática, verificar su vigencia, proponer su derogación, consolidación o adecuación, y detectar posibles conflictos o vacíos normativos.
Tenemos normas que nunca se aplicaron, que se contradicen entre sí o que pertenecen a un contexto completamente distinto. Esta revisión es una herramienta para recuperar claridad institucional y darle a la ciudad un marco normativo a la altura de sus desafíos.
Como parte del proceso de trabajo, se realizó una reunión ampliada en el Anfiteatro San Miguel Arcángel del Concejo, en la que participaron los otros concejales que integran la Comisión (Alfredo Terán de Zavalía, Ana González, Facundo Romano Norri, Federico Romano Norri), asesores legislativos, personal técnico del área normativa y pasantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán que participan activamente en el proyecto. La Comisión prevé presentar los primeros dictámenes de derogación de ordenanzas del período 1976–1983 antes de fin de agosto. A partir de allí, comenzará la etapa de unificación y consolidación temática de las normas vigentes.
La transparencia también empieza por las normas. Queremos que cualquier vecino o vecina pueda acceder fácilmente a las ordenanzas que regulan su vida cotidiana, sin tener que recurrir a un archivo caótico o a la memoria de algún técnico. Esto también es hacer política con responsabilidad.





